Perforación y mantenimiento de pozos de agua
Después del análisis geohidrológico se determina un sitio factible para la perforación exploratoria de un pozo profundo, para posteriormente proceder a la explotación del recurso hídrico cuando el objetivo es la captación o en su caso un pozo de absorción con la finalidad de infiltrar el agua pluvial en el subsuelo.
Basados en los resultados del análisis geohidrológico, geológico y geofísico se elige el tipo y capacidad del equipo de perforación para alcanzar las profundidades y diámetros especificados para la construcción del pozo (ver equipos).
Los pozos tienen carácter exploratorio, debido a que las condiciones geohidrológicas existentes en un sitio solo se conocen a detalle a través de la exploración directa. En esta etapa se pueden obtener datos como estratigrafía, litología, localización y características de acuíferos, niveles y calidad de agua subterránea. Esta información se obtiene a partir del corte de perforación (muestreo) para conocer la litología, Registros geofísicos de pozos, pruebas de permeabilidad etc. Todo esto con la finalidad de evaluar el potencial acuífero y/o de absorción de las unidades geohidrológicas del subsuelo a partir de los datos obtenidos del registro y corte estratigráfico.
Diseño y terminación del pozo.
Basados en los resultados obtenidos del registro de pozo, se procede a la ampliación y terminación de la obra.
Ampliación de la perforación
Instalación de tubería filtro.
Disminución del peso de lodo de perforación para la colocación del filtro de grava.
Instalación de grava filtro
Aplicación de producto químico biodegradable para dispersar las arcillas y bentonita aplicada en los fluidos de la perforación.
Desarrollo y aforo.
Terminación del pozo